domingo, 6 de noviembre de 2016

Tema 1: Concepto de rendimiento y entrenamiento deportivo. Rol del entrenador, Perfil del entrenador y Ética del entrenador

RENDIMIENTO DEPORTIVO
José Pardo (2010) en el artículo titulado “Las claves del rendimiento deportivo” analiza que el rendimiento deportivo “es la capacidad que tiene un deportista de poner en marcha todos sus recursos bajo unas condiciones determinadas. Es por esta razón que resulta fundamental que abordemos la preparación en cualquier deporte desde una perspectiva global, de conjunto. Cuantos más aspectos trabajemos, más probabilidades tendremos de conseguir los resultados deportivos deseados”.
Mientras que Lic. Leonardo Alberto cita lo expresado al respecto por el Instituto Europeo Campus Stellae, Apuntes de cátedra, 2012) se puede definir el rendimiento deportivo “como una acción motriz, cuyas reglas fija la institución deportiva, que permite a los sujetos expresar sus potencialidades físicas y mentales”. 
Este propio autor citando a Martin lo define como "el resultado de una actividad deportiva que, especialmente dentro del deporte de competición, cristaliza en una magnitud otorgada a dicha actividad motriz según reglas previamente establecidas"

ENTRENAMIENTO  DEPORTIVO

Según MATVEIEV (1983)  Es la forma fundamental de preparación del deportista, basada en ejercicios sistemáticos  y la cual representa en esencia, un proceso organizado pedagógicamente con el objeto de dirigir la evolución del deportista.


Según OZOLIN (1983) Es el proceso de adaptación del organismo a todas las cargas funcionales crecientes, a mayores exigencias en la manifestación de la fuerza y la rapidez, a la resistencia y a la flexibilidad, la coordinación de los movimientos y la habilidad, a mas elevados esfuerzo volitivos y tensiones psíquicas y muchas otras exigencias de la actividad deportiva

Según  ( MARTIN,1977) Este es un proceso sistemático dirigido al perfeccionamiento deportivo. Que pretende desarrollar optima mente la capacidad y disposición de juego y rendimiento de todos los jugadores y del equipo, teniendo en cuenta conocimientos teóricos  experiencia, practica y todos los condicionamientos personales, materiales y sociales.

Según GROSSER, STARISCHKA, ZIMMERMONN (1983)  El entrenamiento es un concepto que reúne todas las medidas del proceso para aumentar el rendimiento deportivo.

Afirma PLATONOV, 1(988) que el entrenamiento deportivo  es la preparación compleja para el rendimiento. Estado de entrenamiento es un estado de adaptación biológica.
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El perfil del entrenador – educador

Conocimiento del deporte

La característica más importante de un entrenador deportivo es el conocimiento del   que enseña, más allá de las normas y reglamentos generales. Un conocimiento básico es suficiente para los   juveniles, pero se necesita de un conocimiento detallado para entrenar a un nivel universitario y profesional. Este conocimiento incluye una comprensión en profundidad de las habilidades, tácticas y estrategias necesarias para que el entrenamiento, las prácticas y decisiones el   del partido sean eficaces. La mayoría de los deportes evolucionan con el tiempo, por lo que es esencial que los entrenadores aprendan nueva información, como la competencia, técnicas de entrenamiento y cambio de reglas. Los cursos de entrenamiento y campamentos son una oportunidad para aprender estas nuevas técnicas al tiempo que se obtiene conocimiento del juego.

Paciencia

Se dice que "la paciencia es una virtud", y hay que tener paciencia para manejar una larga temporada, el horario de los entrenamiento y las actitudes a veces frustrantes de los jugadores. Los entrenadores deportivos juveniles, en particular, requieren de paciencia para manejar el crecimiento y desarrollo de los jugadores jóvenes. Esta paciencia se muestra a través de su propio auto-control y disciplina, que puede contagiar a los jugadores, entrenadores asistentes y padres de familia, y en última instancia conducir a un mejor desempeño del equipo.

Liderazgo

Debes ser un líder organizado para mantener a tu equipo, los jugadores y los entrenadores asistentes motivados y enfocados en el mismo objetivo. Tu primer objetivo es lograr ser el experto que todo el mundo busque para la toma de decisiones. Ser un buen líder se inicia con el establecimiento y la obediencia de normas, lo que se demuestra acudiendo siempre a la práctica para predicar con el ejemplo, y teniendo una actitud positiva y de respeto por el rendimiento de tu equipo, incluso cuando esté lejos de ser perfecto.

Habilidades de comunicación

Puedes tener mucho conocimiento sobre el deporte, pero sin la capacidad de comunicación suficiente, ese conocimiento jamás podrá ser transmitido a los jugadores. La capacidad de comunicar de manera efectiva tus pensamientos a un jugador o entrenador te permitirá motivar y crear un ambiente positivo en las prácticas y juegos. Al motivar e inspirar a través de tus palabras y acciones, aumentará la probabilidad de éxito. Los mejores entrenadores deportivos adaptan sus habilidades de comunicación para que coincidan con las personalidades individuales de los atletas.

 Rol del entrenador como pedagogo dentro del colectivo deportivo

    El entrenador además de las funciones básicas de preparar al deportista para las competiciones en cuanto a la técnica y la táctica, es responsable de preparar un hombre o mujer con sólidos valores éticos, que le permitan a su vez enfrentar no solo cualquier actividad deportiva con dignidad y entereza, sino también que lo prepare para la vida de manera general.
    Como anteriormente se expresaba, en Cuba todas las capas sociales poseen acceso pleno a la educación gratuita. Dentro de las personas que gozan de este privilegio se encuentran los deportistas, los cuales además de tener escuelas de iniciación deportiva, poseen la oportunidad de contar con una universidad que los titula como licenciados en cultura física. Pero no es este el tema que se desea abordar en el presente artículo, más bien el objetivo del mismo está centrado en el papel que juega el entrenador de un equipo deportivo en la educación general del atleta y sus funciones como pedagogo dentro del colectivo deportivo.
    El entrenador que en el marco de la actividad deportiva desee obtener los máximos resultados debe poseer una sólida preparación pedagógica que les permita incidir positivamente en la formación de la conducta social y por ende en la personalidad de sus educandos - deportistas.
Pedagogía y Educación
    Para definir la Pedagogía como la ciencia que se ocupa de la educación es necesario en primer lugar precisar el concepto de educación del cual Blonski dice que “es la influencia premeditada, organizada y prolongada en el desarrollo de un organismo”.
    Como ciencia de la Educación la Pedagogía esta obligada a construir con exactitud y claridad cómo debe ser organizada esta influencia, además de las formas que puede asumir, de los procedimientos que se vale y hacia dónde debe ser orientada la educación. La otra tarea al desglosar este concepto radica en el hecho de esclarecer y explicar cuáles son las leyes a las que se subordina el propio desarrollo del organismo sobre el cual va a influir la educación de modo general y la pedagogía de manera particular1.
    Entretanto y en dependencia de lo anteriormente expresado, la Pedagogía abarca, en realidad, varios ámbitos del conocimiento totalmente distintos y por su condición de ciencia empírica completamente peculiar, se apoya en ciencias auxiliares, es decir, en la ética social que señala los objetivos generales de la educación y en la Psicología que junto a la fisiología, provee los medios para resolver estas tareas.
    La pedagogía es la disciplina que organiza el proceso educativo de toda persona, en los aspectos psicológico, físico e intelectual tomando en cuenta los aspectos culturales de la sociedad en general.
    Igualmente se puede definir como el arte de transmitir prácticas, conocimientos, valores, con los recursos que tenemos a nuestro alcance, como son: experiencia, materiales, la misma naturaleza, los laboratorios, los avances tecnológicos, la escuela, el arte, el lenguaje hablado, escrito y corporal.
    Como lo indica su nombre sería la ciencia que estudia los procesos educativos, lo cual ciertamente dificulta su entendimiento, ya que es un proceso vivo en el cual intervienen diferentes funciones en el organismo para que se lleve a cabo el proceso de aprendizaje, por tal motivo si el objeto mismo es difícil de definir, por lo tanto su definición, sería el estudio mediante el cual se lleva a cabo las interconexiones que tienen lugar en cada persona para aprender, en dichas interconexiones intervienen los procesos cognitivos que como su nombre lo indica son los que nos permiten conocer el mundo, tales procesos son la atención, el pensamiento, la memoria, inteligencia, percepción y pensamiento.
    La pedagogía es la disciplina que se encarga de regular el proceso educativo al igual que resolver los problemas que se suscitan debido a la aparición de la educación2.
    La palabra educación viene de la palabra latina educere que significa guiar, conducir o de educare que significa formar o instruir, y puede definirse como: todos aquellos procesos que son bi-direccionales mediante los cuales se pueden transmitir conocimientos, costumbres, valores y formas de actuar.
    La educación no se lleva a cabo solamente a través de la palabra sino, está presente en todos nuestros sentimientos, actitudes y acciones. Es el proceso de concentración y vinculación cultural, moral y conductual.
    De esta manera, gracias a la educación las nuevas generaciones pueden asimilar y aprender todos los conocimientos necesarios, las normas de conducta, los modos de ser y las formas como se ve el mundo de las generaciones anteriores a ellos, creando además nuevas visiones.
    También se denomina educación al fin del proceso de socialización en los individuos de una sociedad, que se puede apreciar en la serie de habilidades, actitudes, conocimientos y valores adquiridos, produciendo cambios de orden intelectual, social, emocional, etc., en las personas. Es un proceso que se da a lo largo de la vida, todo el tiempo estamos en un constante proceso de educación3.
    “La educación es comunicación, es diálogo en la medida en que no es la transferencia del saber, sino un encuentro de sujetos interlocutores, que buscan la significación de los significados”4.
La pedagogía deportiva
    Es la ciencia de la educación que se encarga de estudiar los procesos de instrucción y de formación integral de la personalidad del individuo, a través del desarrollo de las capacidades físicas e intelectuales, además de las habilidades motrices deportivas, influyendo igualmente de manera positiva en la conducta social de éste5.
    La pedagogía deportiva, como otras ciencias relacionadas a la instrucción y la educación, se encuentra construida socialmente, toda vez que las experiencias deportivas afectan a los atletas, inmediata y completamente, esta disciplina debidamente aplicada dota al deportista de una reflexión única sobre sí mismo y el mundo, el cual le brinda mayores fortalezas al momento de enfrentar una determinada competición deportiva.
    Una pedagogía deportiva de calidad, brinda conocimientos y experiencias, las cuales desarrollan la reflexión crítica positiva, ampliando a su vez las actitudes y aptitudes que en su conjunto permiten la toma de decisiones de significado positivo que cambian la vida de los deportistas.
    Como lo expresa la definición, la pedagogía deportiva, orienta su objeto de estudio hacia la formación integral de los deportistas, para esto se vale de la intervención pedagógica por parte del entrenador, quien tiene en la correcta utilización de los procesos educativos al principal y más efectivo aliado en su intención de lograr un producto de alto valor humano.
Papel del entrenador como pedagogo dentro del colectivo deportivo
    Teniendo en cuenta que la pedagogía es la disciplina que organiza el proceso educativo de toda persona, en los aspectos psicológico, físico e intelectual tomando presente los aspectos culturales de la sociedad en general; el entrenador deportivo debe poseer la capacidad para satisfacer las necesidades de los deportistas como condición indispensable para tener una buena influencia sobre ellos.
    Si se habla de las necesidades en términos de resultados deportivos entonces la calificación elevada del entrenador ayuda a lograr este resultado. Si las necesidades del deportista no se relacionan con el deporte, entonces el sentimiento de simpatía y respeto hacia los deportistas es básico para el entrenador.
    Las necesidades del atleta constituyen un instrumento importante de su actividad, que no debe abandonar al dar cumplimiento a través del colectivo, a las acciones educativas, encauzándolas en el desarrollo, transformación y educación del jugador, a través de las normas morales que fortalecen su conducta y activan las cualidades volitivas de la personalidad, los preparan para que puedan cumplir satisfactoriamente tareas docentes, productivas y deportivas.
    Al analizar las necesidades desde el punto de vista psicológico tenemos que las mismas crecen y cambian constantemente en respuesta a la condición física de un individuo, a su medio ambiente, a sus interacciones con otros y a sus experiencias. Algunas de las razones por las cuales la actividad humana impulsada por necesidades no cesa nunca incluyen lo siguiente: las necesidades existentes nunca son por completo satisfechas y por lo tanto requieren continuamente de una actividad diseñada para alcanzar o mantener la satisfacción; a medida que las necesidades son satisfechas, emergen nuevas necesidades de mayor orden, las cuales deben ser satisfechas y las personas que alcanzan sus metas establecen nuevas metas de mayor nivel para sí mismos6.
    En numerosas investigaciones se ha concluido que los individuos que alcanzan con éxito sus objetivos normalmente establecen objetivos nuevos y más altos para sí mismos, es decir, aumentan sus niveles de aspiración. Esto se debe en gran medida al hecho de que adquieren más confianza en su habilidad para alcanzar sus objetivos, todo lo contrario ocurre con aquellos que no alcanzan sus objetivos, los cuales en ocasiones bajan sus niveles de aspiración. Por tanto la selección adecuada de metas es el resultado del éxito o del fracaso6.
    Totalmente aplicable al ámbito deportivo el aspecto de las necesidades como el del establecimiento de objetivos para el logro de una meta. Ambos constituyen, sin dudas, aspectos que el entrenador como pedagogo y educador debe dominar casi a la perfección en el logro de su tarea.
    El entrenador que contribuye a satisfacer las necesidades en las esferas formales e informales de la actividad goza de una simpatía especial y de prestigio creciente entre sus practicantes7.
    El entrenador deportivo debe enseñar, bajo los conceptos de la ética pedagógica establecidos en el medio pedagógico y que guardan relación con el carácter, el conjunto de reglas, la conducta diaria y la comunicación que se establece entre los profesionales, los discípulos y otras personas que tienen relación directa con el proceso pedagógico.
    El conocimiento de los principios y las normas de la pedagogía deportiva, ofrecen un conocimiento adecuado al entrenador para llevar a cabo su labor dentro del colectivo deportivo, con un correcto comportamiento diario donde las mejores cualidades y valores morales sean los que prevalezcan en el cumplimiento teórico – práctico de su actividad, lo cual resulta alentador como modelo de conducta hacia los atletas.
    Según expresa Prata8, el entrenador posee determinadas funciones según la edad y etapa de formación del deportista.
    En la etapa de iniciación deportiva que se encuentra entre los 7-10 años, el entrenador funge como amigo, organizador, comunicador y motivador. En este momento del desarrollo el niño tiene como actividad generadora de motivos, o sea la actividad que mueve su comportamiento es el estudio.
    Los niños de edad preescolar y escolar se caracterizan por su tendencia hacia el mundo externo, por su relación práctica y sensorial con la realidad. Por eso, los objetos actúan para ellos ante todo por sus cualidades sensoriales, por las cuales los comparan y generalizan9. El entrenador en este periodo tendrá en cuenta que los conocimientos escolares están internamente vinculados con nuevos procedimientos de pensamiento y con una nueva actitud cognoscitiva hacia la realidad.
    La siguiente etapa es la de perfeccionamiento deportivo (11-16) y aquí el entrenador tiene como funciones primordiales la enseñanza de la técnica, la táctica y el desarrollo de las cualidades físicas y del talento deportivo. En este momento del desarrollo ocurren cambios antropométricos, fisiológicos, endocrinos y por supuesto también, la maduración sexual. Por estas razones el entrenador deberá estar preparado para afrontar las consecuencias que provocan en la subjetividad de los adolescentes los cambios biológicos mencionados con anterioridad, dichos cambios se vinculan estrechamente a la esfera autovalorativa, incluida la imagen corporal y también a la valoración que recibe el sujeto en sus relaciones de comunicación con adultos y coetáneos.
    Si bien es indudable, que existe una estrecha relación entre el desarrollo físico y psíquico, la repercusión psicológica de las transformaciones puberales no constituye un proceso automático ni lineal, sino que dependerá en gran medida del manejo que realicen las personas que rodean al adolescente, de la opinión social que recibe como consecuencia de las mismas y de los recursos psicológicos con que cuenta para enfrentarlas10. Respecto a esto se demuestra alto grado de preparación que debe poseer el entrenador para que pueda obtener del adolescente los mayores resultados. La preparación pedagógica es primordial pues será la guía de su actuar en estas áreas en las que el deporte no puede dar respuesta.
    A partir de los 18 años el entrenador es percibido, por parte del atleta como gestor, manager y estratega para la optimización de su rendimiento deportivo11. Esta etapa constituye un período clave desarrollo de la personalidad del atleta joven. La nueva posición objetiva, social, que ocupa el joven condiciona la necesidad de determinar su futuro lugar en la sociedad. Aspecto este que el entrenador debe tener bien presente en la manera de enfocar los entrenamientos y el modo de relacionarse con el atleta.
    Aunque la opinión social del grupo continúa siendo un factor importante para su desarrollo y bienestar emocional, el joven es capaz de oponerse a los criterios de sus compañeros, si considera justas y fundamentadas sus propias opiniones12. Se continúa evidenciando el elevado grado de preparación pedagógica y psicopedagógica del que debe estar apropiado el entrenador para lidiar y manejar de la manera más adecuada y racional las situaciones que a partir de este momento se vuelven más difíciles de controlar, debido a que el joven en su desarrollo ya se ha apropiado de una concepción del mundo, su vida va adquiriendo un sentido y se convierte en el propio centro de su ideal, el cuál actúa en calidad de motivo y patrón de valoración de su propia conducta y de la de otras personas.
    La relación entrenador-deportista es entendida por diversos autores desde una perspectiva psicopedagógica (Matveev, Platonov, Harre, Grosser, etc.). Además desde este modelo el entrenador deportivo no debe perder la mentalidad humanista y debe estar centrado no solo en aspectos meramente técnicos o deportivos en busca resultados a corto plazo. Para poder llevar a cabo su labor de forma responsable, los entrenadores deportivos deben tener, en primer lugar, una formación adecuada y, en segundo lugar, un adecuado asesoramiento en cuanto a pedagogía se refiere13.
    En definitiva, el entrenador dominará tres ámbitos para asegurarse que el proceso de enseñanza y aprendizaje que lleva a cabo sea el correcto14: ámbito técnico, ámbito psicopedagógico y ámbito organizativo. Estamos de acuerdo con la síntesis que realiza esta autora siempre y cuando entendamos estos tres ámbitos de forma flexible, amplia y en constante interrelación. Así el apartado técnico abarcará todos los aspectos de la práctica deportiva (técnica, táctica, preparación física, etc.); el apartado psicopedagógico englobará todo lo concerniente a la enseñanza (estrategias, técnica y estilos de enseñanza, programación, comunicación, motivación, dirección y control de grupos, y planteamiento de las actividades, evaluación); y el apartado organizativo estará relacionado con aspectos más externos a la práctica deportiva como pueden ser la captación de jugadores, las instalaciones, o los horarios de entrenamientos y de competiciones.
    En el siguiente cuadro exponemos algunos de estos componentes en la formación del entrenador11.
Cuadro 1. Ámbitos de formación y componentes a tener en cuenta

    Entre las principales características que debe poseer el entrenador podemos destacar: formación específica en su deporte, una adecuada preparación y conocimiento del deporte, le permite y le brinda la posibilidad al entrenador de que los atletas que se encuentran bajo su dirección muestren mayor interés en el deporte y una creciente confianza en el entrenador, aspecto este que sin dudas constituye un paso firme en el camino para la consecución de los triunfos.
    Otra característica imprescindible constituye el respeto por los valores éticos y profesionales, la formación de valores forma parte indisoluble del proceso enseñanza – aprendizaje. En este sentido el entrenador debe poseer como parte de sus competencias una elevada preparación relacionada a este tema, no es suficiente con que posea conocimientos y habilidades con respecto al deporte que enseña; es necesario que existan en él valores que guíen y regulen su comportamiento en las distintas esferas de la vida, en aras de que pueda transmitirlo e inculcarlo a sus discípulos atletas. Debe ser ejemplo de conducta ante la vida y mantener una actitud que se corresponda con los principios ideopolíticos de la sociedad en la que esté insertado para cumplir con la función que le ha sido encomendada socialmente.
    La vocación para enseñar a jóvenes y la capacidad de comunicación con éstos compone una particularidad que debe ostentar un entrenador deportivo. Para que su actuación sea adecuada se necesita una correcta formación, donde lo más importante será no sólo adquirir conocimientos y competencias de tipo exclusivamente técnico, sino también poseer cualidades como educador, motivando y transmitiendo los conocimientos.
    Los rasgos de la personalidad tienen que estar relacionados con su preparación profesional encaminada a lograr cada vez más, las habilidades psico-pedagógicas y metodológicas que garanticen el orden lógico por donde deben discurrir el conocimiento de los atletas unido a una alta carga científica.
    Esto implica un alto espíritu y constante dedicación hacia la superación, el reconocimiento de que la tarea fundamental radica en el desarrollo cultural que posee, en su mejor preparación y en el amplio dominio de los aspectos básicos del entrenamiento y de la enseñanza de los fundamentos del deporte, expresado en la solidez de sus conocimientos y en la unidad de entrenamiento.
    En esencia, como pedagogo el entrenador tiene además la capacidad de enseñarles a sus atletas el modo correcto de expresarse, comportarse, vestirse correctamente, tanto dentro como fuera del terreno deportivo, manteniendo a través de su actividad una correcta disciplina que incluye una buena asistencia y puntualidad en el desarrollo de la labor educativa, mantener una buena conducta, elevados principios y convicciones en el terreno deportivo y fuera de él, que lo hagan acreedor de una alta valoración social de sus atletas y del colectivo en general, materializándose su sentido de responsabilidad y el amor que profesa por ambos: el atleta y el deporte15.
    En aras de que el entrenador cumpla su rol eficientemente debe trazarse como meta la sistematicidad en su labor, en el momento de orientar una tarea debe ser capaz de comprobar el cumplimiento individual y colectivo de la misma, le corresponde evaluar los resultados en positivos o negativos así como compensar los mayores esfuerzos en el cumplimiento de la tarea y estimular a los demás para que sigan los mejores ejemplos.
    La implicación del entrenador en la sesión de entrenamiento influirá positiva o negativamente en los atletas. En este contexto el entrenador tiene la oportunidad de entablar una interrelación y comunicación directa con el atleta. Esta coyuntura le brinda además la posibilidad de reconocer los motivos personales del deportista, así como sus intereses individuales y sociales.
    Como resultado de las posiciones que adopte el entrenador frente a cada situación extra deportiva que se presente en el equipo deportivo, el atleta tendrá la posibilidad de valorar la actuación y el comportamiento del entrenador, pues en este proceso de enseñanza-aprendizaje no solo es quien enseña el que necesariamente evalúa el enseñado se encuentra constantemente valorando todo el proceso.
ÉTICA PROFESIONAL DEL ENTRENADOR DEPORTIVO
Ética: Es la ciencia y parte de la Filosofía que tiene como objeto de estudio los códigos, normas y principios de la moral y su correspondencia con la realidad social.
    La Ética Marxista adquiere carácter de ciencia filosófica a partir de su percepción y evaluación de la relación: códigos, normas, principios morales con la realidad social, de su correspondencia o no, de su perfección y desarrollo, concordantes con el humanismo y el progreso social.
    En la especialización de la actividad humana, aparecen valores morales de esas actividades y consecuentemente éticas profesionales que como éticas tienen el mismo objeto solo que limitadas a la actividad profesional.
Diferencia entre Ética, Ética Profesional y Moral
Etica: Tiene carácter universal, versa sobre el hombre, la sociedad. Es un reflejo mediato, lógico y sistematizado
Etica profesional: Tiene carácter particular, versa sobre una actividad. O profesión específica. Reflejo mediato.
Moral: Tiene carácter individual, grupal y general. Es un reflejo inmediato.
    La Ética como ciencia y parte de la Filosofía.
    Reflexiona sobre problemas generales como:
·         La naturaleza de la moral.
·         Origen de las ideas morales.
·         Desarrollo histórico y regularidades de la necesidad moral.
·         Los problemas del ser.
·         Los problemas del deber ser.
·         La dialéctica de lo objetivo y lo subjetivo en las relaciones morales.
    Cuando se habla de la ética pedagógica del entrenador deportivo, se refiere a las exigencias morales que debe cumplir este pedagogo, las cuales se concretan en:
·         Su actitud ante el proceso de entrenamiento deportivo, que es el trabajo que realiza.
·         Su actitud ante los atletas, a los cuales instruye y educa.
·         Y en su actitud ante la sociedad en que vive.
La actitud moral del entrenador ante su trabajo requiere que sienta amor por la actividad tan especializada que realiza y que su nivel de exigencia sea elevado, primeramente para con él y, después para con sus atletas. Esta actitud también se manifiesta en el sentido de la responsabilidad en el cumplimiento de los objetivos, tareas, cargas físicas y tiempo destinado a las preparaciones tanto en todo el macrociclo como en cada sesión de entrenamiento. Desde el mismo punto de vista es fundamental que dedique el tiempo necesario a su autopreparación y que mantenga un constante interés de superación sobre todos aquellos aspectos que guardan relación con su deporte y mantener un sostenido esfuerzo para lograr resultados superiores en su actividad pedagógica.
La actitud moral ante sus atletas se manifiesta en todas las actividades que desarrollen en común, en los entrenamientos, competencias y fuera del área deportiva y que hacen que entre el entrenamiento y los atletas se establezcan estrechas relaciones, las cuales están determinadas por el prestigio que se ha ganado en el cumplimiento de sus deberes y responsabilidades y responsabilidad como entrenador deportivo.
La actitud moral ante la sociedad se alcanza no sólo por la imagen que del entrenador se forman sus atletas, sino también el colectivo de entrenadores que se relacionan con él, con los padres de los deportistas considerando e este caso que no todos tienen un amplio conocimiento sobre el deporte practicado por sus hijos.
    Pero desde el punto de vista social en el establecimiento de normas de moral pedagógica en el Entrenamiento Deportivo hay que tener en cuenta las peculiaridades de la juventud que practica deporte, orientándola a que su trato con los compañeros de equipo y contrincante debe ser respetuoso, en fin que en el cumplimiento de sus obligaciones en la sociedad se consideren todas las normas de educación.
    Desde el punto de vista de la ética del entrenador deportivo hay que puntualizar “...que aunque la moral profesional supone actitudes espontáneas creadas por un largo proceso práctico, ella alcanza un profundo carácter normativo al poner el acento en la importancia de la elaboración de reglas especiales que perfeccionen la actividad del maestro" (Amador Martínez, 1995).
    La ética del entrenador conjuntamente con la efectividad que en su deporte tenga el atleta o equipo deportivo en el cumplimiento de las tareas de entrenamiento incrementa la autoridad del entrenador, pero esa relación también puede ser inversa (es decir si las tareas cumplidas no son efectivas, estando esto determinado por violarse aspectos éticos pedagógicos).
    El grado de autoridad de los entrenadores ante los atletas se puede determinar entre otros, por los siguientes criterios:
·         Cuando la palabra del entrenador representa para los deportistas de ley.
·         Cuando la valoración del entrenador es lo más importante para el deportista.
·         Cuando los deportistas trabajan a gusto con el entrenador.
·         Cuando los deportistas deseen ser igual a su entrenador.
    La autoridad del entrenador se manifiesta cuando se observa satisfacción por los atletas respecto a la realización de las actividades orientadas por él, lo cual eleva su prestigio como pedagogo.
    Precisamente la base del prestigio moral del entrenador está dada en la relación de su palabra con la acción que realiza tanto dentro como fuera del entrenamiento, así como en la vinculación de sus convicciones con la conducta que manifiesta en cualquier momento.
    Todos los esfuerzos del entrenador deben estar dirigidos a garantizar el normal funcionamiento de las actividades diarias que realiza el deportista.
    Por las características que tiene la práctica del deporte, en que los deportistas tienen una relación muy estrecha con su entrenador, la autoridad de éste se vuelve tan grande, que los atletas en muchos casos suelen oír sus juicios y apreciaciones más que de otras personas en los que se pueden incluir sus propios padres.
    Esto hace que el entrenador asuma una responsabilidad especial.
Conclusiones
    En los aspectos hasta aquí abordados, en la amplia gama de funciones que tiene que desarrollar un profesor deportivo no se profundiza en actividades propias de la dirección de equipo, así como en algunas cualidades y características que deben prevalecer en el mismo y que han sido tratadas reiteradamente. Se ha querido ilustrar otras facetas, que aunque no tienen mucha divulgación, forman parte de una de las direcciones fundamentales de trabajo del organismo y es la esfera ideo-política, como componente globalizador de toda la actividad docente-deportiva


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